Podemos variar desde los métodos más simples como puede ser
el caso de utilizar una turbina de agua, que comenzaría con la perforación de
un pozo de unos 5 km aproximadamente. Una vez se
consiga, se inyectaría agua en las rocas situadas al final del pozo, en donde
se calentaría hasta los 200 grados centígrados. El agua retornaría entonces a
la superficie a alta presión y harían que pase por un intercambiador de calor
para así producir vapor que mueva una turbina que alimente un generador
eléctrico. El agua en el pozo trabajaría en un ciclo cerrado y una vez
entregado su calor al intercambiador volvería otra vez al pozo.
Aquí tenemos una imagen que nos resume el prototipo de
proyecto.

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